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Entrevista en RTVE.es

Un cuento compara la historia de las familias con la de sus vajillas

JESÚS JIMÉNEZ (@vinetabocadillo) por JESÚS JIMÉNEZ (@vinetabocadillo) / 28.11.2016

A veces las cosas a las que prestamos menos atención son las que mejor resumen nuestra historia, como nuestras vajillas, que sufren tantos cambios como los miembros que componemos cada familia. Ese es el argumento de La familila de la vajilla impar (Edelvives), un precioso libro ganador del V Premio Internacional Álbum Ilustrado Edelvives. Hemos hablado con sus autoras, la escritora Española Catalina González Vilar y la ilustradora chilena Isabel Hojas.

“El álbum –asegura Catalina- cuenta la historia de una familia a lo largo de una serie de años. Sin embargo, mientras las ilustraciones nos muestran una sucesión de escenas domésticas: meriendas en el campo, tardes en casa, peleas, acampadas, primeros besos… el texto se centra en el recuento de las piezas de la vajilla de la familia, que página tras página sufren toda clase de pequeños accidentes y extravíos”.

“Me gusta mucho lo que escribe Catalina –asegura Isabel Hojas- y desde que la conocí y conocí su trabajo, quise ilustrar alguno de sus textos. La historia de la vajilla me tocó personalmente porque me crié en una familia grande, que no es muy hábil demostrándose los cariños, pero la mesa y la comida rica nos reúne, así sea con mantel descolorido, cubiertos desparejados y platos saltados”.

Ilustración de 'La familia de la vajilla impar' Ilustración de ‘La familia de la vajilla impar’

Reunidos alrededor de la mesa

La historia de las familias podría resumirse alrededor de una mesa, con la vajilla como testigo: “En realidad es algo que nos sucede a todos –asegura Catalina-. ¿No tienes a veces la sensación de que muchas de las piezas de la vajilla que te acompañaron en la infancia tienen una historia, y que uniendo esas pequeñas historias podrías contar quiénes sois tú y tu familia, qué habéis vivido y qué cosas son importantes para vosotros?”.

“A la vez –continúa la escritora-, son cosas frágiles, que se rompen, se pierden, que no podemos retener, especialmente si les damos uso. Hay un ideal de números pares para las vajillas, seis, doce, veinticuatro. Así son cuando las compras. Y luego llega la vida y todo se trastoca, cambia, es de otro modo. Afortunadamente, la perfección no lo es todo, ni mucho menos, y de eso va también el cuento”.

Un cuento que también tiene mucho de autobiográfico (de ambas autoras), como confiesa Isabel Hojas: “La inspiración viene de todos lados, viene de la vida propia y ajena, pero puede ser que este libro en particular, tenga mucho de la vida familiar de Catalina y mía”.

Además, el libro también tiene una parte de juego para los más pequeños: “Sí, es algo que tanto Isabel como yo teníamos muchas ganas de incluir en el libro. Queríamos un álbum en el que el lector pudiese sumergirse, que continuase sorprendiéndolo después de varias lecturas. Por eso no solo se trata de encontrar en la ilustración todas las piezas de la vajilla que se nombran, y averiguar cómo se perdieron o extraviaron las que faltan, sino de estar atentos a los detalles que cuentan la historia de la familia a lo largo de esos años, pequeñas tramas divertidas de descubrir”.

Ilustración de 'La familia de la vajilla impar' Ilustración de ‘La familia de la vajilla impar’

La familia de la vajilla impar

Está claro que La familia de la vajilla impar está basada en una familia de otra generación, porque ya casi no quedan familias tan numerosas: “La familia del libro –asegura Catalina-está compuesta por un padre, sus tres hijos, dos chicos y una chica, y la abuela. Es una familia impar en más de un sentido, como su vajilla”.

“Estos son los personajes principales –continúa la escritora-, pero el círculo familiar es más amplio y abarca a sus vecinos, ¡tan pelirrojos!, y a otro matrimonio, ¿quizá son sus tíos? Además, no nos podemos olvidar del canario, el perro, la gata y sus cachorros. ¡Es un álbum con muchos personajes!”.

Isabel nos comenta cómo ha dibujado a estos personajes: “Los miembros de la familia son gente grandota, hecha de tinta y témpera, rellena con recuerdos revueltos de gente querida”.

“Creo que el gran mérito de Isabel en este álbum –afirma Catalina-, más allá de todos los juegos y las pequeñas claves que encierran las ilustraciones, es que ha conseguido crear en él una atmósfera acogedora, convertirlo en un lugar donde quedarse. A lo largo de la vida de una familia hay de todo, también momentos tristes y momentos de enfado, y eso hemos querido reflejarlo, pero la delicadeza de Isabel al tratar todos los temas permite que el álbum nunca deje de ser una historia sobre el hogar y las personas que se quieren”.

Ilustración de 'La familia de la vajilla impar' Ilustración de ‘La familia de la vajilla impar’

Un cuento para compartir y para aceptar los cambios

Catalina resume así al moraleja de este cuento: “Disfrutar de lo que se nos ofrece, sí, pero también aceptar que la vida está llena de cambiosde pérdidas y hallazgos, que no hay un único modelo de familia, que lo importante, en definitiva, son las relaciones personales, la red de afectos y momentos compartidos”.

“Estas son las ideas que están en el corazón del álbum, pero no de un modo evidente –continúa-. En realidad hay muchas capas de lectura, un niño pequeño se fijará en las mascotas de la familia, otro buscará similitudes con sus propias actividades o se preguntará sobre las peculiaridades de su propio núcleo familiar”.

“A muchos niños les encantará el juego de buscar las cucharas, platos y vasos, otros querrán hablar sobre el personaje de la abuela o mirarán en sus armarios y preguntarán por la historia de esas copas que sus padres solo utilizan en Navidad… Es un libro para detenerse y mirar, para descubrir pero, sobre todo, para hablar.

Ilustración de 'La familia de la vajilla impar' Ilustración de ‘La familia de la vajilla impar’

Una fantástica ilustradora

Aunque sus obras no hayan llegado a España con regularidad, Isabel Hojas es una de las ilustradoras chilenas más interesantes de la actualidad, con obras como Gabriela, la poeta viajera (Premio Marta Brunet 2008 y seleccionado en la Lista de Honor IBBY 2010), Sabores de América, o Palabras, regalo palabras.

Destaca la calidez, el humor, la cotidianidad y el colorido de estas ilustraciones que podríamos enmarcar. “El estilo de las ilustraciones –nos comenta- no lo elijo muy conscientemente…se va dando de a poco, cuando ya he definido los personajes y empiezo a armar el escenario en que se mueven. Y eso –que no sé si llamarlo estilo- siempre guarda una distancia con lo que proyecté al comienzo. Creo que los colores en este libro fueron determinantes, porque me importaba mucho la atmósfera de los distintos momentos que representaba el libro, y el papel sobre el que están hechas las ilustraciones me ayudó en eso”.

Y es que el cariño que pone en sus ilustraciones queda claro desde el momento en que elige hasta un papel especial para realizarlas: “Es un papel de ferretería que se usa para emparejar las paredes antes de empapelar –afirma Isabel-. Me gusta la manera en que absorbe las tintas, lo hace muy diferente a los papeles de acuarela tradicionales porque no tiene ningún tipo de apresto, ni sabe de algodón”.

“Al ser un papel de uso ferretero –continúa-, es ácido y se amarilla con el tiempo. Las ilustraciones se van amarillando y oscureciendo, como pasa con el papel de diario viejo. Las imágenes se van a perder en algún momento, parecido a lo que pasa con las fotos polaroid”.

En cuanto a sus proyectos, Isabel nos comenta que: “Estoy trabajando con la Cata en un nuevo libro para Amanuta, una editorial chilena. Espero que llegue allá cuando esté terminado”.

Ilustración de 'La familia de la vajilla impar' Ilustración de ‘La familia de la vajilla impar’

Una autora imprescindible en la literatura infantil y juvenil

En cuanto a Catalina González Vilar, es uno de los nombres imprescindibles de la literatura infantil y juvenil actual, habiendo ganado casi todos los premios del sector, desde el Barco de Vapor (El secreto del huevo azul, 2012), hasta el III Concurso Internacional de narrativa juvenil de la Editorial Nostra (México), por Miss Taqui; o el V Premio Villa de Pozuelo de Alarcón de novela juvenil por Los coleccionistas.

Portada de 'Lila Sacher y los muelles del horizonte'Portada de ‘Lila Sacher y los muelles del horizonte’

Además de La familia de la vajilla impar, la escritora acaba de publicar el segundo libro de la saga protagonizada por Lila Sacher, una niña exploradora. Su título es Lila Sacher y los muelles del horizonte.

“Es una novela de aventuras –asegura Catalina-, la segunda protagonizada por Lila tras Lila Sacher y la expedición al norte. Esta vez ella y su tío deciden tomarse unas Verdaderas Vacaciones, así, con mayúsculas, y viajan hasta Opalina, una ciudad de ensueño famosa por sus atardeceres. Sin embargo, cuando llegan allí descubren que no es tan fácil como pensaban convertirse en unos simples turistas y dejar atrás las aventuras”.

“En esta novela hay faros, posadas, barcos, ciencia, arte, romances, inventos, niebla, ¡mucha niebla! y nuevos amigos para Lila y tío Argus” -comenta la autora-.

“Mi idea –añade Catalina- es que la serie de Lila Sacher continúe. Son unos personajes con los que me siento como en casa, hacen que mi imaginación se dispare y también me hacen reír. La sensación es de que me gusta estar con ellos, y muchos lectores parecen sentir lo mismo. Después de todo, ¿quién no quiere tomarse una verdaderas vacaciones con alguien como tío Argus y Lila Sacher?”

En cuanto a nuevos proyectos… “¡2017 promete ser un año interesante! –afirma Catalina- Me hace mucha ilusión un álbum que está ilustrando Violeta Lópiz y que publicará A Buen Paso, una novela juvenil ambientada en el Amazonas con SM, y un nuevo proyecto con Isabel Hojas, esta vez con la editorial chilena Amanuta. ¡Estoy feliz de volver a trabajar con ella!”.

Roald Dahl cumple 100 años

Para celebrar el centenario de nacimiento de Roald Dahl, uno de los más queridos escritores de literatura infantil y juvenil del siglo XX, la revista Barbar nos ha lanzado un  par de preguntas sobre su obra a varios autores e ilustradores.

Siempre es estupendo hablar de los libros que te gustan, pero si son los de Dahl lo es aún mejor. Estas son mis respuestas:

¿Recuerdas cuál fue el primer libro de Roald Dahl que leíste?

Las-brujas--Roald-Dahl-1070x642Si no me equivoco, fue Las brujas. Lo saqué de la biblioteca y aún recuerdo esa mezcla de diversión y asombro ante lo que leía. Como diciéndome “Esto no es lo que suelo leer”, “Esto da un poco de miedo…”, “¿No se está pasando un poco aquí el escritor?”. Eso me encanta de Roald Dahl, como cuando comienza James y el Melocotón Gigante contándote que sus padres han muerto ¡devorados! por un rinoceronte. Esa mezcla suya de humor, de algo terrible y a la vez emocionante, de personajes que son más niños que héroes y a la vez se enfrentan a grandes dilemas de una manera valiente, descarada, intrépida.

Curiosamente, el libro que se veía mucho en aquellos años era Charlie y la fábrica de chocolate. ¡Estaba en todas partes! O esa era mi sensación. Pero yo le tenía manía a la portada. No me gustaba y me resistí a leerlo por más que se cruzase en mi camino. Ahora la he buscado en internet la imagen de la edición de aquellos años de Alfaguara, y no es tan terrible. Sin embargo, sospecho que si en su portada hubiese encontrado un dibujo de Quentin Blake lo hubiese leído entonces y no tantos años después.

Si tuvieras que recomendar solo uno de sus libros, ¿cuál sería? ¿Por qué este en concreto?

Es realmente difícil elegir. Matilda, Las brujas, James y el Melocotón Gigante, Cuentos en verso para niños perversos y Charlie y la fábrica de chocolate son probablemente mis favoritos.

Pero si tengo que recomendar solo uno… me quedaría con Matilda. Su amor por los libros, su independencia en un entorno hostil y su capacidad, a la vez, de reconocer y aproximarse a lo que le es afín, la convierten en un personaje de esos con los que te encariñas para siempre.

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Además, creo que Matilda es uno de los libros más redondos de Dahl. Aunque soy una gran admiradora de toda su obra, pienso que algunos de sus títulos tienen una primera parte fabulosa, que te encandila y te seduce, y que después, de algún modo, ni siquiera él es capaz de estar a la altura. Todas las maravillas de la fábrica de chocolate no son comparables a la mezcla de emociones que provocan las primeras páginas de ese libro, con el joven Charlie deseando desesperadamente encontrar la tableta premiada, la familia acurrucada en la pequeña casa junto a la gran fábrica, el peso de la tableta de chocolate en sus manos…

Sea como sea, Roald Dahl es uno de esos escritores de los que recomendar sin dudarlo todos sus libros. Una apuesta segura. Puede que unas historias te gusten más y otras algo menos, pero disfrutarás con todas y de cada una te quedarás con algo, una imagen, un personaje o una buena carcajada.

Si queréis conocer cuáles son las recomendaciones de autores como Diego Arboleda, Pedro Mañas, o ilustradores como Patricia Metola, podéis encontrarlos aquí.

Planeta Biblioteca. Entrevista

La semana pasada tuve el placer de participar en el programa Planeta Biblioteca que se retransmite desde los estudios de radio de la Universidad de Salamanca. Ángel Poveda y Sonia Martín, dos bibliotecarios inquietos, me invitaron a pasar ese rato con ellos y fue todo un placer.

Hablamos de literatura infantil, de las rutinas que nos ayudan a trabajar, de música y libros. Una charla entre amigos que duró unos veinte minutos y puedes escuchar en este podcast.

Aquí incluyo algunas reflexiones en torno a los temas que tratamos. No es una transcripción  literal, sino unos apuntes sobre  un par de asuntos de los que hablamos.

Planetabiblioteca¿Por qué la literatura infantil? 

Lo de escribir para niños no fue algo realmente planificado. Creo que mi forma de inventar, las historias que me gusta contar y cómo las cuento, tienen ese tono y esa fantasía que a los lectores más jóvenes también les gusta.

Cada uno tenemos facilidad o talento para ciertas cosas. Hay personas a las que escribir para niños les resulta muy difícil, no se sienten cómodos, sienten una especie de barrera, de impostura. Para mí, en cambio, es un espacio de absoluta naturalidad, de diversión y juego. Me siento cómoda en esas historias que a ellos también les gustan.

Mientras escribo no pienso de una forma demasiado concreta en los lectores, y a la vez, de algún modo, siempre están ahí. Escribes con el deseo de llevarles de la mano, de crear ese sueño vívido del que hablan muchos autores. Esa emoción, la de seducirles, también suma.

En realidad, hay muchos motivos por los que escribir literatura infantil. Yo destacaría dos, que hay una inmensa libertad y que tienes los mejores lectores.

Curiosamente se suelen resaltar la cara negativa de estos dos puntos. La gente piensa en literatura infantil y tiene la idea de que hay restricciones por todas partes, de lenguaje, de temas, de extensión, de lo políticamente correcto… y que tienes que tener en cuenta las limitaciones de unos lectores, por así decirlo, incompletos.

Sin embargo puedes hablar de cualquier cosa en la literatura infantil y jugar hasta el infinito con el lenguaje, inventar mundos enteros, crear inmensas metáforas, esconder sorpresas y juegos, también hablar de la realidad más inmediata. Los grandes temas de la literatura adulta siguen estando aquí: el amor, el miedo, la esperanza, el cambio, la lucha, la pérdida, la muerte, la búsqueda de uno mismo, la búsqueda de los otros, el valor, el hogar, la familia, la amistad… Es cómo hablas de todo eso lo que marca la diferencia. Y no se trata de mentir ni de endulzar, sino de mostrar esa verdad con respeto y con cuidado, dando herramientas auténticas para hacer frente a la vida.

Y en cuanto a las limitaciones en destrezas lectoras, ¡tampoco estoy de acuerdo! ¿Qué lector adulto lee y relee cien veces su obra favorita? ¿Quién vive con la entrega y la intensidad de los lectores de 8- 9-10 años? Los que lo hacen como adultos son lectores excepcionales, ese lector soñado. En cambio es mucho más común en los lectores más jóvenes, que se entregan totalmente a la lectura.

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¿Cómo podemos evitar que los lectores adolescentes “se nos escapen”? ¿Cómo hacer la transición hacia una lectura juvenil y adulta?

Es algo que me preguntan muy a menudo amigos que ya tienen hijos en esas edades. A medida que crecen los adolescentes empiezan a tener muchas actividades que reclaman su tiempo libre, no solo son los videojuegos y esas cosas. Estar con los amigos, por ejemplo, y cualquier cosa relacionada con ellos, como escribir whatsapps o subir fotos a Instagram, tiene muchísima importancia. Frente a esto la lectura es una actividad solitaria y para colmo empiezan a tener que leer libros obligatoriamente y hacer trabajos sobre ellos.

Creo que algo que ayuda a que no pierdan el hilo de la lectura puede ser:

  •  Tomárselo con naturalidad y no imponerles la lectura
  • Tener costumbre de ir a la biblioteca: cuanto antes comiencen a ir antes conocerán las opciones que tienen y en ese momento en el que empiezan a buscar otras cosa pero no saben qué, encontrarán a su alcance, sin tener que comprometerse seriamente con un libro, una gran diversidad de opciones.
  • Que en casa la familia lea, los padres, los hermanos mayores, los primos, hablen de libros y los intercambien. El deseo de crecer, de formar parte del mundo adulto, es un gran estímulo para acercarse a esos libros. Hay muchísimas obras que tanto un lector adulto como un adolescente pueden disfrutar e intercambiar. Los libros de fantasía o de ciencia ficción puede ser un puente común. Oír hablar de libros es como oír hablar de ciudades lejanas llenas de cosas extraordinarias, antes o después compras un billete para ir a verlas por ti mismo. 

Gracias a Ángel y a Sonia por acogerme en su programa y hacerme sentir como en casa. ¡Espero tener oportunidad de volver a visitarles pronto!

Archivo de audio de la entrevista.

12 + 1 preguntas. Entrevista

Hace unos días Ana Zugasti me propuso que respondiese 12 +1 preguntas acerca de mi trabajo pasando a formar parte así de una serie de entrevistas que está realizando a escritores e ilustradores en su blog RZ 100. Un material en el que estoy deseando sumergirme.

Responder al cuestionario fue un placer, porque siempre es interesante, cuando las preguntas están bien planteadas, detenerse a reflexionar sobre el propio trabajo. He elegido una de las 12+1, aunque  como casi todas las demás la respuesta está en movimiento, cambiando, creciendo, redefiniéndose.

¿Cómo es el estilo que desearía tener? 

Algo a lo que aspiro es a la claridad. Cargo con todo mi bagaje de cosas que quiero contar, de juegos y giros y recursos que quiero explorar, de emociones, matices, intuiciones que quisiera ser capaz de atrapar, y el lugar al que quiero llegar es a esa claridad. Así que se trata de cuánto puedo hacer en esa historia, en ese relato, en esa novela, siempre y cuando no pierda la claridad.

No siempre lo consigo, no tan limpiamente como quisiera. Es una lucha personal en la que, en parte, estás luchando contra tu propia vanidad como escritora. La vanidad por eso que lograste y a lo que no quieres renunciar aunque haga que la claridad se vea menguada. El orgullo por eso que crees que eres capaz de conseguir, esa dificultad que quieres superar, por esa riqueza del mundo que has imaginado, de la trama que has tejido, y que no quieres sacrificar. Además, a menudo le damos más o menos valor a lo que hemos escrito en función del esfuerzo que hemos invertido en ello, y es un criterio muy engañoso. Había leído sobre esta idea, pero he tardado mucho tiempo en entenderlo. Y es que el hecho de que más trabajo no signifique siempre mejor resultado resulta un poco desconcertante, la verdad, ¡y frustrante! Pero cuando lo vas viendo claro comprendes que es por eso que hay que dejar pasar un tiempo antes de corregir y tomar decisiones, porque con el tiempo el esfuerzo que dedicaste a este u otro pasaje importa menos, se te ha olvidado, y es más fácil sacar la tijera y cortar, ponerte tú al servicio de la historia en vez de poner la historia a tu servicio.

Para leer el resto de la entrevista puedes entrar aquí: 12+1 preguntas a Catalina González Vilar

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Lila Sacher en www.rtve.es

“Lila -nos cuenta Catalina- es una chica de once años, independiente e intrépida. Siendo muy pequeña quedó al cuidado de su tío Argus, un inventor tan genial como despistado, con quien viaja por todo el mundo. Forman un gran equipo, capaces de afrontar con entusiasmo cualquier aventura, aunque no siempre estén de acuerdo”.

   Un afán aventurero que la llevará a embarzarse en una peligrosa expedición al norte. “Todo comienza -asegura la escritora- con el encuentro de Lila y tío Argus con el Circo del Remoto Tiempo Pasado. ¿O comienza antes, cuando Lila comienza a añorar terriblemente el olor a manzanas asadas del Almacén de Regina y Lucas? ¿O antes incluso, con aquel viejo recorte de periódico en el que se habla del misterioso profesor Pedrúsculo Ivinovich, miembro del Real Gabinete Científico de San Petersburgo?

   “No es fácil saber cuándo comienza una aventura -asegura la escritora-, quizá en ese instante en el que Lila se escabulle en mitad de la noche y emprende un un viaje que le llevará mucho más lejos de lo que pensaba, en dirección al mar de Ojotsk, en cuya superficie se forman flores de hielo y de cuyas nieblas muchos barcos jamás han regresado. Y es que, ¿quién no cruzaría medio mundo para encontrar un verdadero hogar? Read More

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El cuestionario Proust

Las personas somos curiosas. Y gran parte de nuestra curiosidad se dirige hacia otras personas. Quisiéramos saber qué piensan, qué sienten, qué prefieren. Probablemente solo hay algo que nos gusta más, y es preguntarnos qué pensamos, qué sentimos  y qué preferimos nosotros mismos. Read More

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Hablando de marcianos

Un periodista en el bolsillo es un estupendo blog sobre ilustración a cargo del periodista Jose Antonio Barrionuevo. Lo cuidado de su selección y su serio compromiso  por mantener un saludable equilibrio entre poderosas imágenes y un contenido de calidad hacen que sea un placer leerlo. Los procesos creativos de ilustradores y también de autores van quedando recogidos a lo largo de sus entrevistas y artículos. Preocupaciones, aspiraciones, éxitos, laboriosidad, trabajo en soledad, trabajo en equipo, claves personales, fuentes de inspiración… cada entrevista aporta algo, pero leerlo como costumbre permite llegar un poco más lejos.

Por todo ello es una gran alegría, y también un motivo de orgullo, participar por segunda vez en este proyecto, en esta ocasión para hablar junto a Miguel Pang de nuestra querida Invasión Marciana, publicada por Arianna Squilloni en A Buen Paso.

Sin duda un blog para llevar en el bolsillo.

 

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Hablando de Lila Sacher en Menudo Castillo 25 julio 2014

A mediados de verano tuve el placer de participar en un programa de Menudo Castillo, en Radio 21, coordinado por Javier Fernández Jiménez y en el que semanalmente participan como reporteros un joven grupo de locutores.

El estudio se encuentra en Navas del Rey, no lejos de Madrid, pero también participan chicos y chicas de los pueblos cercanos. Se habla de libros, ¡sí!, pero también de música, cine o videojuegos.

Hablamos de Lila Sacher y la expedición al norte, de la escritura y de aquello que inspira las historias. Era mi primera vez en un estudio de radio, porque anteriores entrevistas las he realizado por teléfono, y me encantó la experiencia de estar dentro de la cabina, con los cascos puestos y ese ambiente especial que se crea. ¡Felicidades a Javier y a todos sus colaboradores por ese magnífico y estimulante proyecto!

El podcast de la entrevista está colgado en Ivoox:

http://www.ivoox.com/menudo-castillo-especial-verano-2014-x04-audios-mp3_rf_3368959_1.html?autoplay=1

Como el programa es largo y hay mucho impaciente os dejo aquí una referencia del comienzo del segundo bloque, en el que participo: a partir del minuto 53:23

 

 

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Entrevista de los lectores sobre El secreto del huevo azul

Desde el blog Mis Trucos Para Educar, de Laura Monge, propusieron hace algún tiempo leer en familia, a la hora del cuento, “El secreto del huevo azul”. Tras la lectura, de la que Laura me fue contando anécdotas y buenos momentos, llegaron las preguntas de los jóvenes lectores y entre todos armamos una estupenda entrevista. Aquí tenéis un aperitivo, y el resto en Taller de Literatura Infantil: El secreto del huevo azul (III)

“- ¿Te costó hacer el libro? ¿Cuánto tiempo?
Lo de los libros es algo curioso. Algunas historias se escriben muy rápido y otras avanzan muy lentamente. El secreto de huevo azul fue la primera historia realmente larga que escribí, así que tuve que aprender muchas cosas mientras lo hacía. Escribí una versión, y luego otra, hice muchos cambios, me quedé atascada, sin saber por dónde seguir, encontré el camino y finalmente pensé que estaba terminada. Me sentí muy bien y estaba muy contenta con mi novela. Había trabajando en ella durante varios meses. Luego traté de publicarla pero a nadie le interesó. Así que la guardé en un cajón y me puse a trabajar en otras historias. ¡Había descubierto que me encantaba escribir novelas, incluso aunque nadie las quisiera! Unos años después, y esto lo he contado otras veces, una de mis hermanas me preguntó por El secreto del huevo azul, a ella le encantaba esta historia y quería que yo hiciese algo con ella, ” ahora que ya sabes más trabaja en ella hasta que esté bien”, me dijo. Y eso es lo que hice. Tardé varias semanas en volver a escribirla, puede que un par de meses (no soy muy rápida), y luego la envié al Premio Barco de Vapor, donde resultó elegida.
Así que, ¿cuánto tardé en escribir El secreto del huevo azul? Pues no tengo ni idea. Lo importante es que con este libro descubrí que me encantaba todo el proceso de escribir, no solo tener la idea, sino también reescribir, corregir, cambiar, mejorar, insistir…
– Es curioso, pero varios niños preguntan lo que viene a continuación: ¿Eres guapa?, ¿de qué color tienes el pelo? ¿y los ojos? ¿Cuántos años tienes?
Humm… La primera pregunta es la más difícil. Soy normal de guapa. Una vez leí en una novela una frase que me impresionó. El protagonista describía a su madre, a la que quería mucho, diciendo de ella que era “regiamente fea”. “Regiamente” quiere decir majestuosamente, como una reina. Esa frase me hizo pensar mucho. Venía a decir que esa mujer podía ser fea, incluso muy fea, y sin embargo tenía un carácter, una personalidad, que sin duda era lo suficientemente interesante, y fuerte, como para que aunque no fuese hermosa resultase muy especial. A veces, cuando no me siento muy guapa, ¡porque eso va a días!, pienso en esa frase y en esa mujer de la historia, y me digo que también puedo ser “regiamente fea” sin que se acabe el mundo.
Tengo el pelo y los ojos castaños, no soy especialmente alta y sí un poco regordeta (regiamente regordeta, si os parece). A veces utilizo las gafas para ver de lejos, pero también me gusta ir sin ellas, según el día. Me encanta saber cómo vestía antes la gente, visitar museos de moda con trajes antiguos y ver películas con un vestuario bonito, pero soy perezosa para vestirme y suelo llevar ropa sencilla y cómoda. No sé andar con tacones, en mi bolso siempre hay bolígrafos, alguna libreta y probablemente un libro, y me gusta la gente que prueba a ponerse ropa alegre y extravagante, distinta a la que solemos llevar los demás.”
No os perdáis la entrevista completa, ¡hay muchas preguntas sorprendentes!